09 abril, 2007

Viaje a Londres (II)

4. El primer día: Jueves

El día amaneció radiante, con un sol espectacular y un cielo azul sin una sola nube. Desde luego no era lo que esperábamos encontrar en Londres, pero no solo fue así el primer dia, sino todos los demás. Y la temperatura estupenda, podíamos ir con una camiseta de manga corta y una chaqueta no muy gruesa encima, y aun así parte del tiempo había que llevar la chaqueta en la mano.

En el hotel servían el desayuno de 7:30 a 9:00 de la mañana, así que nosotros pusimos la alarma del móvil para levantarnos a las 7 menos cuarto, y poder ducharnos y vestirnos con tranquilidad para estar abajo sobre las 8. Como acabamos pronto, echamos un vistazo a la habitación de José Luis y Ana, que era como la de Diego y Elena pero tenía una tele Samsung LCD muy apañada. Para mi gusto era la mejor de las habitaciones. Y después bajamos a ver la de José Antonio, que era la individual.... y realmente era individual porque apenas cabía una persona. Menuda caja de zapatos!!!. Tenía el espacio justo para la cama, y un pequeño hueco delante de la misma con el mueble de la tele. Había una puerta que daba al baño, con WC y ducha, pero el lavabo estaba en la misma habitación, al lado de la cama, y lo podías tocar con los pies mientras estabas tumbado... En la web del hotel ponen la foto de la habitación bonita, pero esa debió de tocarles a otros.

Como Diego y Elena acababan de despertarse bajamos nosotros a desayunar mientras ellos se vestían. Para desayunar daban a elegir Café, zumo de naranja o chocolate caliente, aunque podías pedir más de una cosa. También había una mesita con un self service de cereales, leche y fruta, aunque en el menú decía que solo una pieza de fruta por persona. En las mesas además había azúcar, sal, pimienta, diversas salsas, entre ellas la salsa HP que se ve en todas partes en Londres, un tarrito con pastillas de mantequilla y otro con mermelada de naranja. Además te traían un par de tostadas de pan de molde por persona, y los huevos con bacon, a elegir entre revueltos o fritos. Vamos, un desayuno contundente...
Los huevos estaban sosos pero como el bacon estaba bastante salado pues se compensaba una cosa con la otra.

Terminamos de desayunar y esperamos en la puerta del hotel a que Diego y Elena desayunaran, pero como cuando bajaron ellos había ya bastante gente tardaron mucho en servirles con lo que, como de costumbre, tuvimos que esperarles bastante rato... ;)

Trazamos nuestro plan y nos fuimos a la Victoria Station para comprar un one day tiquet (el metro es bastante caro y sale mejor comprar un tiquet de estos que puedes usar tantas veces como quieras durante un dia) por 5,10 libras cada uno. Cogimos el metro y fuimos a nuestro primer destino: El British Museum.

5. British Museum

Salimos del metro en Oxford Street y nos fuimos hasta el museo dando un paseito para empaparnos un poco del ambiente londinense. Vimos un montón de autobuses de 2 pisos, nos hicimos algunas fotos, curioseamos por los escaparates y yo saqué dinero de un cajero de un banco que se llamaba Abbey, pero que tenía el mismo logotipo que el Banco de Santander. Tuve que sacar con la tarjeta de crédito, porque con la de débito no me daba el puto cajero. Al fin llegamos al museo después de perdernos un poquitín.
El British Museum almacena restos arqueológicos de distintas civilizaciones y épocas, y es enoooorme... Para verlo entero con detenimiento habría que estar todo el día, y aun así no podríamos pararnos mucho en cada cosa. Nosotros no teníamos tanto tiempo asi que aunque empezamos más bien despacito por la zona de Egipto, luego tuvimos que ir acelerando y dejarnos algunas salas sin ver, porque se acercaba la hora de comer.
Había bastante gente en el museo, a pesar de que no era un dia festivo, pero hicimos bien en ir ese día porque al día siguiente empezaba la pascua allí, y los otros españoles del hotel nos contaron después que ellos fueron el sábado y estaba petadísimo de gente.

6. Covent Garden

Antes de comer, nos dimos una vuelta rápida por el mercado de Covent Garden, donde vimos un tipo haciendo juegos de magia y a unos mimos caracterizados de estatuas de metal muy conseguidos.

7. A comer

Al salir del British Museum empezamos a discutir sobre donde ir a comer. En la puerta del museo había un puesto de perritos calientes que tenía muy buena pinta, pero el cuñado de Diego nos había recomendado probar un Pizza Hut con buffet libre que había por allí, así que después de la visita relámpago a Covent Garden primero nos metimos en un pub a tomar unas pintas de cerveza y después nos fuimos al Pizza Hut a hacer que se arrepintieran del día en que decidieron poner buffet libre.
La cerveza del pub estaba bastante buena, pedimos unas de tipo Lager, y elegimos la Kronenbourg. No las ponen muy frías, pero no están mal. Además, como apuntaba Diego, lo curioso es que aunque no están muy frías mantienen la temperatura durante el tiempo que tardas en bebértelas, no se recalientan. Sobre el precio, en este pub nos cobraron creo recordar que unas 3 libras por pinta (sobre 4,5 euros)

Del pub nos fuimos al Pizza Hut pero estaba a tope de gente, asi que buscamos otro (hay pizza huts a patadas) y descubrimos que en todos tenían buffet libre, o al menos en todos los que vimos. Nos metimos para adentro, y podías elegir entre buffet solo de pizza, por 4,95 libras, o buffet de pizza, pasta y ensalada, por 5,95. La verdad es que no se como controlan eso, porque las pizzas, la pasta y los ingredientes para ensaladas estaban todos juntos y ahí nadie controlaba lo que te echabas. Supongo que como para tantas otras cosas, simplemente confían en la honradez de la gente, algo a lo que los españoles no estamos muy acostumbrados.
No obstante, nosotros fuimos honrados y pedirmos buffet de todo, y no se yo si ese dia les saldrían las cuentas al hacer la caja, porque solo había que ver las montañas de trozos de pizza que cogían mis hambrientos amigos para darse cuenta de que el negocio era para nosotros, y no para la pizzería.

El caso es que comimos bien y abundantemente, y cogimos energías para afrontar el resto del dia. Pasamos de dejar propina, ya que se supone que la propina es para pagar el servicio, pero al ser buffet nos servíamos nosotros, así que....

8. Forbidden Planet

Después de comer las mujeres se dedicaron a examinar más a fondo el mercado de Covent Garden y las tiendas de alrededor, y los hombres, como buenos frikis que somos, entramos en la tienda Forbidden Planet, donde había figuras de todas clases de personajes de comics, series de tv, peliculas.... además de comics, libros, DVD's. disfraces y merchandising de todo tipo. Impresionante la tienda. Había una sección con ediciones en DVD de montones de series de TV, antiguas y modernas. Incluso series que no tenía ni idea que se hubieran editado en DVD alguna vez, como Los 7 de Blake o la Gente del Mañana.

9. La hora del cafelito y la escasez de Toilettes

Después de tanto andar ya iba apeteciendo tomarse un cafelito y vaciar la cerveza de las vejigas, así que nos metimos en el primer Starbucks que vimos, que por cierto los hay a patadas. Como lo primero es lo primero, oteamos un poco en busca del servicio y como no lo veiamos, preguntamos. Para nuestra sorpresa no hay servicio, así que con las mismas nos vamos en busca de otra cafetería donde tuvieran meódromo. Aquí nos dimos cuenta de otra diferencia entre UK y España. Al menos en Londres no siempre los pubs y las cafeterias tienen servicios. En España es obligatorio que lo tengan, pero allí por lo visto no lo es, con lo que encontrar un sitio donde echar una meadita no es tan fácil. Al final nos metimos en un salón recreativo donde vimos que habia un cartel indicando que tenían Toilet, así que después de dar vueltas por allí (era muy grande y bastante caótico, con escaleras por todas partes, luces de neon de colores y montones de gente) dimos con el meódromo y pudimos dejar a la naturaleza seguir su curso.
Ya con más tranquilidad nos metimos en otro Starbucks y cuando vieron que eramos españoles pusieron a atendernos a una chica que también lo era, con lo que pudimos descansar un poquito del inglés y entendernos mejor. La chica española era maja y simpática, pero otra inglesa que había tenia una mala follá que pa qué.

10. Harrod's

Después del café nos dimos una vuelta por Harrod's, que es como el Corte Inglés, pero inglés de verdad... Allí mucho mirar pero nada de tocar, aunque con los coches que se veían en la puerta con tipos vestidos de almirantes metiendoles las bolsas de las compras en el maletero ya se hace uno a la idea de que no va a entrar precisamente en el Mercadona del barrio. Allí dentro hay un hall decorado como en el antiguo egipto, con estatuas de faraones, columnas y tal, todo muy pijo. Y bueno, estuvimos viendo relojes que valían sobre las 70000 libras (unos 115.000 euros), con lo que se puede uno hacer una idea de como las gastan allí.
Otra cosa que me llamó la atención es la distribución curiosa del sitio, ya que estás en una sala de joyería viendo joyas en vitrinas, pasas por una puerta y te encuentras en una carnicería. Curioso contraste.
Y no mucho más que contar sobre Harrod's, aparte del monumento conmemorativo que tienen dedicado a Diana y Dodi que es más feo que un dolor, y una estatua del dueño en cera que hay por ahi puesta que es tan real que da la impresión que de un momento a otro se va a bajar del pedestal a saludarte.

11. Hyde Park

Después de Harrod's nos fuimos a Hyde park a dar una vueltecita entre los arboles y descansar un rato del bullicio. Muy bonito el parque, mucha hierba y un lago encantador, aunque los arboles aun estaban sin hojas en su mayoría. Seguro que dentro de unos meses está mejor.
En el lago había, montones de patos y cisnes y ahí estuvimos sentados un buen rato, mirando los patos y descansando. Y Elena entreteniendose en asustar a las palomas :D


12. Cena con espectáculo

Como ya empezaba a caer la noche atravesamos Hyde park en busca de una estación de metro y nos fuimos para Oxford Street. Allí callejeamos un poquito hasta encontrar una callecita pequeña, que no recuerdo como se llama pero que quedaba muy cerca de otra llamada Marlborough Street, y que estaba llena de pubs. nos metimos en uno que tenía buena pinta y que estaba bastante animado y un camarero nos dijo que subieramos arriba que habia sitio.
Subimos, nos atendió otro camarero, nos sentamos y pedimos unas pintas, y Ana y yo que teníamos hambre nos pedimos también el famoso Fish & Chips, a ver que tal estaba.
Mientras esperabamos a que nos sirvieran, empezó el espectaculo: una chica que estaba con unos amigos en la mesa de enfrente sufrió un ataque de epilepsia y no veas que follón. Tuvieron que llamar a una ambulancia, la pobre chica en el suelo con convulsiones y medio vomitando, los amigos ayudándola como podían... al poco rato llegó la ambulancia y subieron los sanitarios. La chica ya se había calmado un poco pero seguía estando mal, así que le pusieron oxigeno y se la llevaron.
El camarero se disculpó por tardar en servirnos, pero claro... que iba a hacer. Nos pusieron las bebidas y los fish & chips y estuvimos hablando un rato con el camarero, que era francés y que tenía amigos en España, etc, etc... El fish & chips no estaba mal, básicamente un trozo de pescado rebozado con patatas fritas y un par de salsas, aunque para mi gusto lo encontré bastante soso. Lo bueno es que el pescado prácticamente no tenía espinas, apenas 2 o 3 encontré.

13. Vuelta al hotel

Como ya estábamos cansados nos volvimos al hotel, aunque por parte de Diego, José Antonio y mía hubo cierta intención de quedarnos un rato más de cervezas por ahí, pero al final el cansancio pudo más y nos fuimos todos al hotel.
Ya en el hotel, pillamos la recepción abierta y procedimos a registrarnos, y nos dijeron que teníamos que pagar ya las 3 noches que faltaban, así que pagamos y nos fuimos a sobar. Yo pagué con la tarjeta de débito sin problemas (una visa electrón) aunque de vuelta en España, al mirar los movimientos he visto que el banco me cargo 2 euros y pico de comisión por compras en el extranjero.
Y nada más, solo caer derrotados en la cama y quedarnos fritos hasta el día siguiente.

2 comentarios:

sade dijo...

Vaya, mendudo detalle del primer día de viaje. La verdad es que al leer he recordado el mío y me ha encantado.

alt@ir dijo...

Hola, me alegro de que te haya gustado :), y no he terminado aun de contar... me quedan el viernes, sabado y domingo.
Gracias por leerlo